Varias semanas, por no hablar de meses se llevaron las diferentes cajas españolas para lograr sus fusiones o integraciones. Por eso sorprende el probable intento de integración entre Banca Cívica y la fusión de las cajas de Manlleu, Sabadell y Terrassa (UNNIM), que deberían lograr acuerdos, así fuesen de mínimos, en un tiempo espectacularamente breve, o sea máximno el lunes día 28 de marzo Lo que sucede es que ambas cajas necesitan desesperadamente de su mutua presencia para no caer en las fauces del devaluado “papá Estado” hacia donde se dirigían aceleradamente dada la situación de insolvencia que ofrecen de acuerdo a las exigencias del Banco de España.
Desde el jueves se habla de conversaciones bipartitas, aunque en realidad sean heptopartitas, entre ambas fusiones, pero todo queda en el ámbito de los rumores con visos de realidad. Incluso ha habido desmentidos: también oposición. El lunes, no obstante, el panorama será más claro y el futuro de ambas entidades estará echado en uno u otro sentido.
Diario de Navarra, Diario de Burgos, Finantial Times, New York Times y muchos otros medios abordan el tema, aunque el desanimo acerca de los resultados que pudiera ofrecer la integración, es desde luego claro, entre analistas e inversores. El tiempo lo dirá.
Reproducimos a continuación párrafos de diferentes medios:
El problema es que el tiempo apremia. El plazo para presentar el plan de
recapitalización al Banco de España vence el próximo lunes. Y para plantear
una operación entre una fusión virtual, como Banca Cívica, que ya tuvo que
espabilar ante la incorporación de Cajasol, y una convencional, como Unnim
(Caixa Sabadell, Manlleu y Terrassa), hay que “analizar muchas cuentas y
hacer muchos números”. Y además está el proceso de salida a Bolsa de Banca
Cívica ya en marcha, aunque para esto hay muchos más meses de maniobra.
Pero a los copresidentes de Banca Cívica, Antonio Pulido y Enrique Goñi
(director general de Caja Navarra), el fichaje de Unnim les sirve sobre
todo para superar el listón de los 100.000 millones de euros en activos. De
esta forma, Banca Cívica, que fue la fusión virtual más madrugadora, se
consolidaría como cuarto grupo del sector, y superaría holgadamente a Unicaja
Caja España Duero y a la fusión de las tres cajas vascas (BBK, Kutxa y Vital),
que tendrían 81.000 millones y 79.000 millones, respectivamente. Y a Unnim,
que ha recurrido por segunda vez al Frob, le aclara notablemente el panorama,
ya que tendría un peso relevante en esa operación, como primus inter pares
entre Cajasol y Caja Navarra. En cualquier caso, Unnim reconoce que “está
llevando a cabo contactos preliminares, de tipo informal, con diferentes
grupos para analizar la situación del sector y las diferentes posibilidades de
recapitalización”.
En esta plena revolución del mercado de las cajas de ahorros, el jueves se rumoreaba en el sector que Banca Cívica estaba manteniendo contactos con el grupo catalán Unnim (Sabadell, Terrassa y Manlleu). El portavoz de Nafarroa Bai, Patxi Zabaleta, no tardó en mostrar su decepción por este nuevo paso, sobre todo, después de recordar que “en 2007 Navarra tenía una caja de ahorros y ahora sólo tiene una incógnita”. Así recalcó que la fusión de Banca Cívica con Unnim sería una decisión “poco seria y sin ningún tipo de rigor”. Zabaleta indicó que “Unnim es un grupo que tiene problemas propios suficientes como para no ser ninguna solución”.
De ahí que el portavoz de NaBai volvió a insistir en que “Can debe iniciar otras andaduras con el resto de cajas de la Federación Vasconavarra de Cajas de Ahorro” y de nuevo culpabilizó a Yolanda Barcina, a Miguel Sanz y a Roberto Jiménez de la situación por la que atraviesa Can. “No pueden permanecer en silencio como hacen siempre con estas iniciativas como si la responsabilidad fuera sólo de los gestores”.
Banca Cívica descarta cualquier proceso de integración con el grupo de cajas catalanas Unnim, fruto de la fusión de Caixa Sabadell, Terrasa y Manlleu, aunque reconoce que ha mantenido contactos recientes con el mismo, enmarcados dentro del proceso de reestructuración del sistema financiero nacional. De hecho, esta cuestión no fue abordada en el Consejo de Administración de Banca Cívica celebrado ayer en Pamplona, según confirma el presidente de Caja de Burgos, José María Arribas.
Fuentes periodísticas sostenícan ayer que Banca Cívica y Unnim estudiaban una posible integración entre ambos grupos de cajas de ahorros que les permita reforzar sus niveles de capital y cumplir con las exigencias del Banco de España.
Directivos de ambos grupos de entidades, informaron a Europa Press en fuentes del sector, habrían estado «analizando las cuentas y haciendo números» con el objetivo de llegar a un acuerdo antes del 28 de marzo, fecha en la que las entidades con necesidades de capital han de presentar un plan estratégico al Banco de España. Este proceso habría sido descartado, según reconoce Arribas.
Banca Cívica y Unnim no alcanzan los requisitos de solvencia establecidos por el Decreto Ley de Reforzamiento financiero aprobado por el Ejecutivo. Concretamente, Banca Cívica tiene unas necesidades de capital adicional para alcanzar un capital del 10% de 847 millones de euros, aunque su consejo llegó a un acuerdo para salir a Bolsa el 23 de febrero, caso en el que la exigencia de capital se reduciría al 8%. Por su parte, a Unnim le faltan 3,3 puntos porcentuales para alcanzar un capital del 10%, lo que se traduce en 568 millones. El grupo de las cajas catalanas ya ha afirmado que recurrirá al segundo préstamo del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).
Posted in: Noticias de Terrassa







Posted on 26 marzo 2011
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